El argentino dio una entrevista a Clank Media, de su compatriota Juan Pablo Varsky, en cuyo avance cuenta que "el partido en Mestalla fue durísimo, esa final era patada y patada. Le pegué una patada a Leo, que se nos iba a la contra. Lo levanté y le dije 'perdón Enano, pero si no te paraba nos podían hacer el gol'. No me quedaba otra opción. Era jugar de esa manera, era imposible de parar".
Y respecto a su amigo y compañero de Selección argentina, destacó que "por momentos tenía miedo de que lesionaran al Enano, me preocupaba más por que no le pasara nada que por otra cosa".