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FC Internazionale v Torino - Coppa ItaliaGetty Images Sport

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Christian Chivu admite que la «semana de mierda» ha pasado factura a Alessandro Bastoni tras el polémico incidente contra la Juventus, mientras que el entrenador del Inter confía en que su equipo logre una increíble remontada en la Liga de Campeones

  • Cada vez que Bastoni recupera la posesión, llueven abucheos.

    El internacional italiano ha sido el centro de una tormenta mediática tras un polémico incidente durante el reciente Derby d'Italia contra la Juventus, en el que Pierre Kalulu fue expulsado injustamente, y Chivu no se anduvo con rodeos al describir la presión a la que se ve sometido su jugador. La ola es muy larga, incluso más de una semana. Porque días después del Inter-Juve, la polémica continúa sin cesar. El domingo pasado, en el estadio Via del Mare de Lecce, cada vez que el defensa nerazzurro ganaba la posesión del balón o entraba en contacto con cualquier jugador del Lecce, llovían abucheos desde las gradas. En la rueda de prensa previa al partido en Appiano Gentile, Chivu reconoció que el ruido externo ha complicado la vida a Bastoni mientras el equipo se prepara para una misión de rescate europeo.

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  • FBL-EUR-C1-INTER-PRESSERAFP

    El Inter cuenta con el liderazgo interno necesario para superar el drama.

    Cuando se le preguntó directamente si el ambiente actual podría afectar al rendimiento de Bastoni en el campo, Chivu fue sorprendentemente sincero sobre las recientes dificultades del jugador. El técnico rumano declaró: «Ha sido una semana horrible y para él no ha sido fácil jugar en estas condiciones físicas y mentales. Pero ahora hemos cambiado el enfoque».

    Esta sincera confesión pone de relieve la atmósfera de presión que se respira en San Siro tras el enfrentamiento doméstico con la Juve, pero Chivu insiste en que su equipo posee el liderazgo interno necesario para superar el drama y centrarse en la tarea que tiene entre manos en la competición continental.

  • El plan para dar un giro a San Siro

    El Inter afronta el partido de vuelta necesitando una actuación dominante para mantenerse en la competición, pero Chivu predica un mensaje de equilibrio en lugar de desesperación. Cree que su equipo está especialmente preparado para manejar la presión de una noche europea de alto riesgo. «No tenemos obligaciones, sino deberes. Tenemos que hacer lo que sabemos hacer y saber que, si hay un equipo capaz de darle la vuelta a un resultado como este, es el nuestro, pero no debemos perder nunca el equilibrio. Incluso se puede llegar a los penaltis. No debemos desesperarnos, debemos gestionar los momentos y la fuerza de este grupo de la mejor manera posible», explicó.

    Chivu descartó cualquier sugerencia de que la forma de la Serie A cambie la realidad de su difícil situación europea. «Perdimos 3-1 en el partido de ida y la liga no tiene nada que ver con eso. Si queremos tener opciones de pasar, tenemos que pensar en ofrecer nuestra mejor versión. Desde hace tres meses hasta ahora, los chicos han demostrado la mentalidad que tienen, nunca han perdido la confianza, la autoestima y el sentido del trabajo. Una batalla perdida no importa, lo que cuenta es responder golpe por golpe y ofrecer siempre nuestra mejor versión», señaló Chivu.

  • FBL-EUR-C1-BODO/GLIMT-INTERAFP

    La experiencia personal y el poder del grupo

    Como antiguo ganador de la Liga de Campeones con el Inter, se le preguntó a Chivu si se inspiraba en sus propios días como jugador para motivar a la actual plantilla. Reveló una sorprendente anécdota personal sobre su propia relación con la dirección durante su carrera.

    «Nunca escuché al entrenador, ni antes, ni durante, ni después. Me basaba en mi responsabilidad y mi autoestima. Me preocupaba estar a la altura de mis compañeros porque no quería decepcionarlos. Quizás si hubiera escuchado al entrenador habría logrado algo más en mi carrera, pero era terco y pensaba en no decepcionar a mis compañeros. No necesito motivarlos demasiado porque saben lo importante que es», admitió el técnico del Inter.

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