Durante el partido ante el Tatengue, Chiquito ya había dado muestras de dolor luego de una atajada en el primer tiempo, se quedó estático en el cabezazo de Corvalán que se transformó en el único gol y, para finalizar la jornada, su salida de la cancha fue rengueando.
Según trascendió, la molestia es en el talón y no tiene implicancia muscular o ligamentario, ya que sería de origen óseo, producto de un golpe o una inflamación.