Lo que suceda después en el Real tras la humillante salida de la Copa del Rey en Albacete es una incógnita, dado que su nuevo entrenador novato, Alvaro Arbeloa, indudablemente parece estar mucho menos preparado que el estimado predecesor Xabi Alonso para restaurar el orden en el Bernabéu, lo que significa que es muy difícil predecir qué depara el futuro a largo plazo para Brahim, o para cualquier otra persona en el club, en ese caso.
Sin embargo, ahora está claro por sus actuaciones en la AFCON que si Brahim no consigue el tiempo de juego que merece en España, debería moverse a otro lugar. Habiendo sido marginado en Madrid, Brahim se ha deleitado en su papel como el hombre principal de Marruecos y, el domingo en Rabat, un jugador que una vez fue considerado para convertirse en una leyenda con La Roja podría convertirse en el orgullo de los Leones del Atlas...





