Los goles en propia puerta que favorecieron a Francia ya son dos: el primero fue en el estreno del torneo continntal, cuando Maximilian Wober marcó en el '38 de partido el único gol del encuentro. No quiso, evidentemente, firmar la derrota de su equipo, el combinado austríaco.
Contra Países Bajos, Francia empató sin goles y frente a Bélgica fue otro autogol el que rescató a la subcampeona del mundo. Fue de Vertonghen, tras un remate de Kolo Muani.
Aunque parezca mentira por los grandes nombres que tiene Francia en ataque (Mbappé, Griezmann, Dembélé, Giroud, Thuram, Kolo Muani, Barcola...), el equipo de Deschamps todavía no puede lucir ese aspecto del juego.