Fuentes informaron a GOAL que Saint-Maximin pidió personalmente dejar el club después del incidente, el cual abordó públicamente a través de un poderoso mensaje en Instagram condenando el racismo y prometiendo proteger a su familia.
“Quiero que la gente entienda que cada ser humano es único y valioso, y que debemos tratarnos con respeto y dignidad. Quiero que mis hijos crezcan en un mundo donde puedan ser ellos mismos y donde no tengan que soportar un comportamiento absurdo y sin sentido que solo sirve para destruir y dividir.”
Agregó: “Así que, a aquellos que se atreven a atacar a mis hijos, les digo esto: han cometido un error. Siempre lucharé para proteger a mi familia, y ninguna persona o amenaza me asustará jamás. La única persona en esta tierra que me da miedo es Dios. Ahora tienes boca, así que ven y atrévete.”
Aunque el jugador no divulgó detalles específicos, el mensaje provocó una amplia atención y apoyo.