Un solo partido no basta, desde luego, para predecir una temporada o varias, pero quizá sí ofrece algunos indicios de lo que podría deparar el futuro. Es lo que ocurre con el Clásico previsto para la tarde de este domingo entre el Barcelona y su invitado, el Real Madrid, en la décima jornada de LaLiga.
Y si queremos tomar un ejemplo del pasado, el primer Clásico que disputó Mourinho, el 29 de noviembre de 2010, dejó claro que el técnico portugués tendría grandes dificultades para romper la hegemonía del equipo catalán, cuando encajó una abultada derrota (5-0) en el Camp Nou, algo que los acontecimientos posteriores confirmaron.
Lee también
Estrella del Barcelona: quien no vea la calidad de Mbappé está ciego
Piqué predice el resultado del Clásico y le recuerda a Mourinho su aplastante derrota
Y aunque el Real Madrid de Mourinho logró plantar cara al temible Barcelona de Guardiola, e incluso superarlo en algunas ocasiones (el conjunto blanco ganó 5 partidos, perdió 6 y empató 6), el balance final no fue favorable para los merengues, pues perdió LaLiga en dos de las tres temporadas de Mourinho en el Santiago Bernabéu (entre 2010 y 2013), y el equipo catalán ganó también la batalla europea con su eterno rival en las semifinales de la Liga de Campeones (2010-2011).
Mourinho solo conquistó 3 títulos con el Real Madrid en su primera etapa: la Copa del Rey 2010-2011, LaLiga 2011-2012 y la Supercopa de España 2012.
Lo que refuerza la posibilidad de que el partido de hoy ofrezca indicios de cara al futuro es que el Real Madrid incorporó a numerosas estrellas durante el pasado mercado de fichajes, lo que sugiere que los cambios en la plantilla de la próxima temporada no serán amplios. Es decir, Mourinho se apoyará en gran medida, en su segunda etapa —o al menos en la primera fase de la misma—, en la mayor parte del bloque actual, que afrontará hoy su primera prueba en el Clásico tras las renovaciones estivales.
Ventaja catalana, ¡pero!
Pese a la reciente derrota ante el Paris Saint-Germain (4-2) en la Liga de Campeones, y en contrapartida la goleada de los merengues al Leipzig (4-1), el Barcelona sigue siendo el favorito sobre el papel para llevarse la cima de LaLiga, pues es el equipo más conjuntado y regular esta temporada, según dicen el juego y los resultados.
Pero el despertar de los merengues también debe tenerse en cuenta, pues es un equipo que solo ha marcado 4 goles en los tres últimos partidos, mientras que encajó tres tantos de la Roma y un gol ante el Sevilla y el Leipzig, algo que debería hacer sonar las alarmas en el Camp Nou.
El Barcelona también tendrá que mostrar cómo reacciona a la caída ante el Paris, y si posee la personalidad lo suficientemente fuerte como para levantarse rápido del tropiezo europeo y volver al buen camino, o si se encamina hacia una temporada irregular que la afición catalana no desea.



