José Mourinho, entrenador del Real Madrid, sometió su plan inicial a un cambio radical que ha hecho que la imagen del conjunto blanco sea completamente diferente.
El Real Madrid ha logrado 6 victorias consecutivas y, en este apartado, entre los clubes de élite solo le supera el París Saint-Germain, que ha conseguido 9 victorias seguidas.
El diario Marca señaló, en un informe, que Mourinho sigue actuando con cautela y no eleva el techo del optimismo, al afirmar: «Cuando ganas, todo parece mejor de lo que realmente es».
Mourinho introdujo cambios en su alineación. Durante las ruedas de prensa dijo: «No soy un entrenador cabezón», en un intento de explicar el giro en el planteamiento que inició desde que la Roma marcó el tercer gol en el Estadio Olímpico.
Mourinho tomó decisiones importantes, entre las más destacadas la de apostar por Fede Valverde en el puesto de lateral derecho, en detrimento de los especialistas que figuran en la plantilla del equipo, que son Dumfries y Trent Alexander-Arnold.
El técnico portugués dijo: «No me gusta, es más, me duele, pero pongo el interés del equipo por delante de todo».
Esta decisión tiene una dimensión puramente táctica, pero también encierra otra faceta relacionada con el peso del entrenador dentro del vestuario y el alcance de su autoridad sobre los jugadores.
Lo que la temporada pasada fue una rebeldía de Valverde, cuando dijo «no nací para jugar de lateral» después de que Xabi Alonso recurriera a él para suplir la ausencia de Carvajal y Arnold, se ha convertido ahora en una muestra de la disposición del jugador uruguayo a cumplir las peticiones de su entrenador, pues afirma: «Estoy preparado para jugar en cualquier posición que me pida el entrenador».
Entre las principales razones que están detrás de la gran mejoría que vive actualmente el Madrid está que Mourinho renunció a la dupla de contención sólida que formaban Valverde y Tchouaméni.
Mourinho logró encontrar la fórmula que permite a los talentosos Arda Güler y Bernardo Silva abastecer de balones a los delanteros y crearles ocasiones.
Diomande supera a Vinicius
Esta mejoría colectiva encierra otro elemento importante, pero al mismo tiempo plantea una pregunta clara. La entrada de Diomande en el once le da al Real Madrid una imagen más colectiva. Además, posee una capacidad para marcar diferencias que no es menor que la de Vinicius Junior, es más, le supera en lo goleador; el jugador marfileño ha marcado 4 goles, frente a un solo tanto de la estrella brasileña.
Además de ello, apareció el verdadero Marc Cucurella con la presencia de Yan Diomande por delante de él.
En Atenas, Vinicius volverá a participar. Pero cada aparición suya va acompañada ya de exigencias y expectativas sumamente elevadas. Tiene que recuperar su sitio, demostrar su capacidad para jugar de titular y confirmar que su brillo individual no resta al rendimiento de un equipo cuyo motor empezó a funcionar y no ha dejado de cosechar victorias.
Es una situación nueva para el jugador que lleva el dorsal número 7 en el Real Madrid. Su entrenador le dirige mensajes de apoyo, pero la realidad evidente en este momento es que Diomande se ha convertido en el dueño de la primera palabra en el costado izquierdo.
Vinicius Junior tiene ahora que reaccionar ante esta situación para cambiar una realidad en la que las cartas de poder ya no están en su mano como lo estaban antes.
Junto a estos pasos, Mourinho también devolvió a Eduardo Camavinga y a Endrick al círculo de la participación y la actividad, después de que pareciera que ambos jugadores habían perdido su sitio en sus cálculos. Las previsiones apuntan a la posibilidad de que se produzcan cambios amplios en el partido ante el AEK de Atenas.
Mourinho dijo: «Hay un entendimiento mutuo entre el entrenador y los jugadores. Hemos llegado a entendernos en cuestiones que al principio no entendíamos».
Y, como informó la emisora Cadena SER, los jugadores del Real Madrid llevaron a hombros a su entrenador dentro del vestuario del Camp Nou. Los resultados hablan por sí solos.



