Solo tres equipos se han cargado al Barcelona esta temporada, el Real Madrid, el Espanyol y la Roma, y en dos de estas tres ocasiones les ha costado un título a los futbolistas azulgrana. En ambos casos los vencedores tuvieron que meterle tres goles a los hombres de Ernesto Valverde, algo que nadie más ha conseguido. El Sevilla anduvo cerca de la victoria hace pocas semanas en el Sánchez Pizjuán pero Leo Messi salvó los muebles del equipo catalán en el último minuto. Sin embargo, el técnico hispalense, Vincenzo Montella, tomó buena nota de lo acontecido entonces y tampoco se perdió el recital de la Roma de su íntimo amigo Eusebio Di Francesco ante el rival contra el que esta noche se disputará la Copa del Rey.
"No han hablado de este partido ni se han prestado consejos" para medirse al Barcelona explica su amigo Massimo Cioni a Goal. Junto con el asistente de Montella en el Sevilla, Nicola Caccia, los cuatro amigos comparten una tienda de moda llamada Four Sides en pleno centro de Empoli, en el corazón de la Toscana. "Aquí se conocieron hace treinta años cuando coincidieron en el equipo juvenil de la ciudad" relata Cioni, quien se ocupa de regentar el negocio mientras sus tres amigos se miden al Barcelona. Di Francesco ya ha logrado la gesta. "Fue un partido muy emocionante" resume Cioni mordiéndose la lengua. "Y el sábado iré con el Sevilla a pesar de la simpatía que tengo por Barcelona y toda España". La amistad tira más que nada para la cuadrilla.
Tanto es así que no solo estos días no se han llamado para intentar trasladar a Sevilla el plan con el que la Roma de Di Francesco aplastó al Barcelona de Messi y Valverde. "Cuando nos vemos no suelen hablar casi nunca de fútbol, lo dejan al margen para centrarnos en nuestras cosas". Se trata de toda una vida intentando casar las agendas y los calendarios de los cuatro, tres de los cuales fueron futbolistas que todavía hoy siguen vinculados al fútbol de élite. Todos comparten el mismo credo futbolístico por lo que no sería extraño pensar que el Sevilla pueda preparar una encerrona como la que el Barcelona sufrio en el Olímpico hace diez días. Sin embargo, ni Montella ha pedido consejo ni Di Francesco se lo ha dado.

