Ir a la MLS, el paso que terminó sepultando los sueños europeos de Rodolfo Pizarro

La mayoría de los futbolistas sueña con jugar en Europa, donde reside la élite del deporte. Sin embargo, no todos logran alcanzar dicha meta y sus objetivos se ven frustrados constantemente. Tal es el caso de Rodolfo Pizarro, mediocampista mexicano que cayó en un 'autosabotaje' cuando intentó dar el gran salto al Viejo Continente.

El surgido de la cantera de Pachuca capturó los reflectores del balompié nacional al poco tiempo de su debut en 2012. Poco a poco, su habilidad salió a flote, por lo cual múltiples equipos se interesaron en sus servicios, pero fue Chivas el que logró ficharlo en 2017 por poco más de 14.7 millones de euros.

Tras campeonar con el Rebaño Sagrado en el Clausura 2017, siendo una de las piezas más importantes del equipo dirigido por Matías Almeyda, Pizarro salió rumbo a Monterrey para fichar con Rayados. El futbolista esperaba consolidarse con los regiomontanos y de ahí saltar a Europa, pero optó por tomar un rumbo atípico para un jugador.

En 2020, Rodolfo fue tentado por David Beckham para unirse al Inter Miami, club del cual es presidente de operaciones y propietario. La leyenda del futbol inglés le prometió a Pizarro que éste sería su último equipo en América, ya que lo catapultaría a Europa rápidamente gracias a sus nexos en el Viejo Continente. Becks le mintió, y a lo grande.

A más de un año de su debut en la Major League Soccer, los rumores que colocaban a Pizarro en el futbol europeo se han desvanecido a comparación de cuando militaba en la Liga MX. El mexicano no ha podido levantar el naciente proyecto en Miami y a sus 27 años se complica aún más que un club de la élite se fije en él en estos momentos. 

Aunado a su bajo nivel en la MLS, Pizarro tampoco ha destacado en sus llamados a la Selección mexicana, al igual que la mayoría de los que residen en el futbol estadounidense. A pesar de llegar a ser uno de los preferidos de Gerardo Martino, hoy en día el Tata ya dejó atrás su fijación por el exTuzo para utilizar a jugadores que sí aprovechen el estar con el Tricolor.

Cuando el mediocampista ofensivo estaba listo para ir a Europa, el dinero y una promesa hueca lo tentaron para desviar la mirada a Estados Unidos. Hoy, con un valor en el mercado de 10 millones de euros, es poco probable que pueda ir al Viejo Continente, en donde prefieren fichar a promesas del deporte a un bajo costo y evitar desembolsar grandes sumas por un futbolista que ya no está en su mejor momento.