Estaba contra las cuerdas el Barcelona en el último tramo del partido a pesar de jugar contra un Girona con uno menos por tras la expulsión de Bernardo Espinosa. Las llegadas se sucedían y este editorial elogiaba a Marc-André Ter Stegen en su título, principal argumento del cuadro azulgrana para entender por qué el cuadro local se quedó sin marcar tras dominar al gigante azulgrana, con todas sus figuras en el campo, de principio a fin. Pero en estas que apareció Leo Messi para volver a resolver un partido que acerca un poco más al equipo a su segundo título de Liga consecutivo.
Y eso que a los hombres de Ernesto Valverde se les puso el partido de cara sin apenas pisar el acelerador gracias al tempranero gol de Nélson Semedo, que se estrenó en azulgrana a los nueve minutos de juego. Sin embargo, el gol adormeció al cuadro barcelonista, incapaz de dominar el balón y mucho menos el partido. Pedro Porro y Christian Stuani bien pudieron poner las tablas pero encontraron el cuerpo de Ter Stegen, protector del marco culé y artífice de la valiosísima victoria que su equipo acabó cosechando a domicilio del Girona.
Porque el segundo tiempo fue un vendaval del combinado gerundense, que arrancó con un remate a bocajarro que el portero alemán logró desviar. Messi lograría la réplica un cuarto de hora más tarde pero Yassine Bono no logró evitar el globo con el que el rosarino enviaría el balón al fondo de la red tras recibir otra -la quinta- asistencia de Jordi Alba, que iguala a Luis Suárez en cuanto a servicios de gol a Messi, que al fin pudo celebrar un gol en Montilivi tras haberlo intentado sin éxito en sus dos anteriores visitas.
Ni duda cabe que el Girona mereció mucho más ante un Barcelona que solo logró bajar el balón al suelo cuando Arthur Melo hizo acto de presencia en sustitución de Arturo Vidal. En el primer tiempo porque dio muestras de ir a medio gas y, en el segundo, porque ni queriendo logró imponer el juego, moribundo en cuanto a ideas como anduvo. Por suerte, mientras Messi esté en el campo siempre tendrá un desfibrilador a mano que le devuelva a la vida en cuestión de segundos.







