Con la nueva temporada cada vez más cerca, algunas carencias empiezan a hacerse evidentes en las plantillas de los grandes de la Roshn Saudi League y, pese a que las necesidades del Al-Ahli y el Al-Nassr son distintas, ambos clubes afrontan una misma crisis que se percibe con más claridad en el centro del campo, y concretamente en la posición de pivote defensivo.
Hasta el momento, ninguno de los dos equipos ha logrado cerrar un fichaje extranjero que les ofrezca la solución ideal en esa posición, por lo que la necesidad de un nuevo mediocentro ha pasado de ser una simple opción en el mercado a una auténtica crisis que podría condicionar la imagen de ambos conjuntos durante la esperada campaña.
El Al-Nassr: Al-Khaibari, ante una nueva prueba
El Al-Nassr afronta la nueva temporada manteniendo su apuesta por Abdullah Al-Khaibari en la posición de pivote defensivo, pese a las críticas que ha recibido el jugador durante el último periodo por algunas actuaciones y decisiones sobre el terreno de juego.
Es cierto que el Al-Nassr cerró el fichaje de Samu Costa, centrocampista del Mallorca, pero este suplirá la salida de Brozovic en la posición de "8", por lo que el pivote seguirá únicamente en manos de Al-Khaibari.
El Al-Ahli: la marcha de Kessié dejó un vacío evidente
El problema se percibe con mayor claridad en el Al-Ahli, después de que el marfileño Franck Kessié abandonara el equipo, sin que la dirección haya logrado hasta ahora fichar un sustituto directo para la posición de pivote defensivo.
Lee también: Cristiano Ronaldo y el último baile: ¿saldrá del Al-Nassr por la puerta grande?
Kessié no era un centrocampista cualquiera, sino un elemento fundamental en el equilibrio del equipo, gracias a su potencia física, su capacidad para recuperar el balón y su ayuda defensiva, además de su gran experiencia en los partidos de máxima exigencia.
Por eso, el hecho de no haberlo reemplazado hasta ahora coloca al Al-Ahli ante una auténtica crisis, sobre todo porque el equipo necesita un jugador capaz de proteger la línea defensiva y dar al resto de los centrocampistas mayor espacio para adelantarse y generar juego.
Una misma crisis, con una solución diferente
La paradoja es que el Al-Ahli y el Al-Nassr disponen de nombres capaces de ocupar esa posición, pero el problema radica en que ninguno de los dos cuenta todavía con un jugador extranjero que les aporte el plus necesario a largo plazo.
El Al-Nassr tiene a Al-Khaibari, mientras que el Al-Ahli puede recurrir a Valentine Atangana en algunos cometidos, pero afrontar la temporada con el grupo actual podría situar a ambos cuerpos técnicos bajo una gran presión, especialmente frente a los rivales más fuertes.
Y con el inicio de la temporada cada vez más próximo, a los dos clubes ya no les queda mucho tiempo para arriesgar: o bien se mueven para cerrar un fichaje de peso en el centro del campo, o bien asumen las consecuencias de entrar en la temporada con una carencia evidente en una de las posiciones más importantes del equipo.
En definitiva, esta crisis compartida revela que la fuerza de un mercado de fichajes no se mide únicamente por el número de grandes operaciones, sino por la capacidad de los clubes de cubrir las carencias reales de sus plantillas, algo que ni el Al-Ahli ni el Al-Nassr han logrado resolver hasta el momento.





