Los ojeadores de la Federación Marroquí, conocidos por fichar talentos con doble nacionalidad, han fijado su atención en un prometedor jugador.
El joven Shakil Van Persie, delantero de 19 años del Feyenoord holandés, es el nuevo objetivo y el último capítulo de la pugna entre Marruecos y Holanda. Hijo de la leyenda holandesa Robin van Persie, es una de las joyas del Feyenoord y objeto de disputa entre ambas federaciones.
Una lesión frenó su despegue a final de temporada, pero ya dejó huella en el fútbol profesional. Al ser hijo del segundo máximo goleador de la historia de la selección de los «Molinos», lo lógico era que representara a Holanda; sin embargo, algunos medios marroquíes aseguran que podría ser convocado para jugar con los «Leones del Atlas». según informó el periódico portugués «A Bola», basándose en los orígenes marroquíes de su madre, Bushra van Persie.
La Real Federación Marroquí ya ha protagonizado gestiones similares, como en los casos de Lamine Yamal (Barcelona) e Ibrahim Díaz (Real Madrid), nacido en España.
La ofensiva por fichar al joven Van Persie llega en un momento en el que Marruecos busca soluciones para su delantera, el principal punto débil del equipo de Mohamed Wahbi. lo que le ha llevado a alinear al mediapunta Ismail Saibari como solución de emergencia.
Con los delanteros actuales, Ayub El Kaabi y Youssef En-Nesyri, en la recta final de sus carreras, el futuro de la delantera podría estar en las botas del joven del Feyenoord. Shakil ya ha demostrado su olfato goleador: dos tantos en tres partidos en la Eredivisie, un ritmo que lo pone en el punto de mira.

