El Atlético de Madrid quería cambiar el sino de Lisboa como ciudad maldita en su historia pero la inesperada derrota ante el Leipzig en los cuartos de final de la UEFA Champions League sólo ha hecho acrecentar la leyenda negra que persigue a los colchoneros en la capital de Portugal.
Uno de los estadios de la ciudad, el de Da Luz fue el escenario de la cruel final de 2014 en la que perdieron la oportunidad de levantar la Orejona con el gol de Sergio Ramos en el último minuto del tiempo de descuento. Aquella final ante el Real Madrid constituye uno de los recuerdos más amargos de la historia de cualquier rojiblanco y dejó marcada la casa del Benfica como un estadio maldito.
En este 2020 le tocaba empezar a disputar la final a 8 en el José Alvalade, el otro gran recinto de la ciudad, ante el Leipzig. El Atleti tenía un gran recuerdo de este estadio en el que no ganó en sus dos únicas visitas oficiales pero eliminó en dos ocasiones al Sporting de Portugal en dos de las tres ediciones que ha ganado en su historia de la Europa League. Desde este jueves 13 de agosto, el recuerdo de los dos estadios es igual de duro. Toca levantarse.


