Dicen que el que peca y reza empata, sin embargo, esta noche de Copa Sudamericana hizo que el pecado fuera mucho más grande que el milagro de Teófilo Gutiérrez, quien puso en ventaja al Junior, prácticamente asegurando el pase a la final, para minutos más tarde irse expulsado por una falta muy tonta.
Es la dualidad de un jugador con gran talento para el fútbol, goleador de raza, pero con una volatilidad que, en ocasiones, complica más a su equipo de lo que lo ayuda con sus goles. Teo pasa a la historia como el primer jugador en la historia de la Copa Sudamericana en anotar un gol e irse expulsado en el mismo partido.
Ahora Junior debe esperar el alcance de la sanción, pues por tratarse de una roja directa, cabe la posibilidad de que Teo se pierda los dos partidos de la final, solo queda esperar el informe arbitral y disciplinario para conocer las fechas en que el goleador Tiburón no podrá estar con el equipo.

