El Barcelona dio un recital en Turín, un campo maldito donde nunca había ganado y donde superó con nota la puesta en juego del liderato del grupo. Con un gol afortunado de Dembélé y otro de Messi desde el punto de penalti, sentenció un partido donde generó 15 ocasiones y que pudo acabar en goleada de escándalo.
Messi: Generador constante de ocasiones e infalible desde los 11 metros.
El argentino afila el colmillo y demuestra mejoría a cada partido. Sin ser el de otras temporadas lo cierto es sigue siendo vital para el Barcelona. Generó cinco ocasiones ante la Juventus, más que cualquier otro jugador del Barcelona en un partido esta temporada en todas las competiciones. El argentino ha participado en nueve de los 13 remates del Barça en el Allianz Stadium (cuatro remates y cinco asistencias a remates).
Con su asistencia a Dembélé en el gol afortunado, se queda a una de igualar a Cristiano Ronaldo como mejor asistente de la Liga de Campeones. Donde sí es el mejor es en la faceta de ser el que más goles ha marcado en la Fase de Grupos (suma 70 en 74 partidos).
Griezmann se entona: Un taconazo de lujo y dos tiros al palo
Es cierto que no marcó, pero va a más. Tras sus últimas suplencias, la lesión de Coutinho le abrió las puertas de la titularidad y su entrenador acabó destacando su partido, lamentando que no encontrara el premio del gol.
Tuvo dos grandísimas ocasiones, una en cada parte, para sacarse la espinita de Turín, pero sus remates se estrellaron en el palo.
La conexión Griezmann-Messi empieza a funcionar
Lejos de no encontrarse durante la temporada pasada lo cierto es que entre ambos combinaron en 14 ocasiones. 9 pases de Messi para Antoine (solo se asoció más con Alba, Dembélé y Pjanic) y 5 del francés al argentino (solo Alba se llevó más pases de Antoine).
De hecho protagonizaron una espectacular jugada con taconazo del galo para dejar solo a Messi que la mandó lamiendo el poste.





