Es insaciable. Apenas seis días después de marcar un doblete en la final de la Champions League contra la Juventus, Cristiano Ronaldo se presentó con Portugal para disputar en Letonia un compromiso por las Eliminatorias Europeas camino de Rusia 2018. Y no sólo eso: está jugando con la misma concentración y con el mismo profesionalismo que lo llevó a ganar la Liga de Campeones el pasado sábado en Cardiff.
Así está siendo el partido de CR7
Prueba de ello es una acción que tuvo lugar en el minuto 30 de la primera parte. Ronaldo cayó víctima de una infracción que le cometió el número 10 de Letonia, Valerijs Sabala, y se levantó enseguida a reclamarle al árbitro la tarjeta amarilla para el futbolista local. Y no fue un reclamo tranquilo. El atacante nacido en Madeira se colocó muy cerca del rostro del colegiado y gritó 'Yellow!' ('¡Amarilla!'), seguido por un 'Don't stop!' ('¡No paran!').

La máxima autoridad del partido no le hizo caso a Cristiano y no mostró cartulina al infractor, pero Ronaldo se 'vengó' minutos después: hizo, de cabeza, el 0-1 parcial de Portugal.

