El danés Pierre-Emile Højbjerg recibió un duro golpe en el Olympique de Marsella, después de que se decidiera retirarle el brazalete de capitán tras provocar un estado de enorme enfado dentro de los pasillos del club, después de su negativa a fichar por el Newcastle United inglés en una operación cuyo valor alcanzaba los 15 millones de libras esterlinas.
El exmediocampista del Tottenham estaba a punto de completar su traspaso a las filas de las "Urracas", antes de dar marcha atrás en una decisión sorpresiva y a último momento. Y pese a que el Marsella y el Newcastle habían alcanzado un acuerdo final sobre el valor económico de la operación, Højbjerg insistió en quedarse en el sur de Francia.
La reacción de la directiva del club no se hizo esperar: al jugador de 31 años se le despojó oficialmente del brazalete de capitán, algo que quedó claramente reflejado en la alineación del equipo para su partido amistoso disputado hoy viernes ante el Atlético de Madrid, en el que Højbjerg estuvo en el once titular pero el brazalete se le concedió a su compañero Timothy Weah.
Según reveló el diario "Daily Mail", el estadounidense Frank McCourt, propietario del Marsella, sintió un profundo enfado por el comportamiento de Højbjerg, y los informes confirmaron que las posibilidades de que la estrella danesa recupere el brazalete se han vuelto casi nulas, en medio de un estado de tensión y enfado continuo dentro de la directiva del club francés.
El Marsella afronta enormes presiones financieras para reducir su masa salarial, y veía la oferta del Newcastle por el jugador danés como un salvavidas y una reactivación económica que aliviaría las arcas del club, pero la marcha atrás de Højbjerg privó a la directiva de esa liquidez, dejando al jugador en una situación sumamente delicada, pues recibe reproches y críticas pese a haber mostrado lealtad a la camiseta azul y blanca.
Højbjerg era el objetivo principal del nuevo entrenador del Newcastle, Matthias Jaissle, quien veía en él al capitán y organizador con la experiencia adecuada para su proyecto; y pese a que las negociaciones avanzaban con éxito en sus inicios, el jugador cambió de opinión repentinamente. Actualmente, Højbjerg estudia las opciones a su disposición, en medio de un interés palpable del Milan italiano por contratarlo en caso de que decida abandonar el Marsella.
Estos acontecimientos vienen a aumentar el desconcierto del Marsella, que terminó la temporada pasada en la quinta posición tras una temporada turbulenta que vivió la destitución del entrenador Roberto De Zerbi, y después la dimisión de su sustituto Habib Beye al final de la temporada, para que Bruno Génésio asumiera la dirección técnica en medio de crisis y turbulencias sucesivas dentro del vestuario.
Por otro lado, el Newcastle United vive también un verano caliente e inquietante para su afición, tras la venta del capitán del equipo Bruno Guimarães al Arsenal, la estrella Anthony Gordon al Barcelona, y el mediocampista Sandro Tonali al Tottenham.
La situación dentro del club inglés se complicó aún más tras la dimisión del director técnico Eddie Howe el pasado 31 de julio, el entrenador que anteriormente salvó al equipo del descenso, lo condujo a la Liga de Campeones de Europa y puso fin a una sequía de títulos que se prolongó durante 56 años, además del fracaso del club a la hora de cerrar sus fichajes principales tras la preferencia del extremo español Víctor Muñoz por fichar por el Liverpool, y la incorporación del mediocampista suizo Johan Manzambi al Aston Villa.





