El nuevo proceso de la Selección Colombia arrancó en firme este viernes en el amistoso ante Japón, rival conocido que le midió el aceite de buena manera a la nueva Tricolor, la de Carlos Queiroz.
Los cambios entre este equipo y el de José Pekerman ya se empiezan a notar. El estratega luso llegó demostrando que tiene un estilo diferente de trabajo al de su antecesor. tan solo de entrada y contrario a Don José, ha estado pendiente de las divisiones inferiores, ha estado presente en los partidos del fútbol local y ha viajado constantemente para ver de primera mano a los referentes de la Tricolor en las mejores ligas del planeta.
Pero los cambios más notorio se han evidenciado en el campo. Para empezar, Queiroz regresó al tradicional 4-4-2 que tanto rédito le ha dado a Colombia en su historia, aunque no fue un esquema fijo, éste tuvo variaciones durante todo el encuentro según la posesión de la pelota y el momento del partido. Pekerman se casó después de Brasil 2014 con el 4-2-3-1, dejando el punta muy solo y haciendo el equipo muy predecible.
Como era de esperarse, Queiroz fue fiel a su estilo y sacó un equipo pensado en el orden defensivo, con líneas cortas y sin presión alta. Incluso en la primera línea de volantes primó el músculo saliendo dos contenciones de pura marca (Wilmar - Lerma); Pekerman solía poner un fuerte y un calidoso para darle salida al equipo (Sànchez - Mateus/Abel). La falta de un hombre con manejo de balón le costó mucho a Colombia pues en la primera parte no encontró un hilo conductor entre defensa y ataque haciendo que Japón fuera el protagonista del encuentro.
Sin embargo, Queiroz leyó muy bien el encuentro, cayó en cuenta de su error y realizó modificaciones acertadas que le cambiaron la cara a Colombia, sobre todo la de Duván Zapata. Una vez se consiguió abrir el marcador, Colombia pasó cambió el módulo y ahí sí se hizo dueño del balón, controló los tiempos y tomó pleno protagonismo del encuentro, pudiendo incluso aumentar la cuenta.
Apenas empieza este proceso y, aunque se evidenció que a los jugadores les pesó el cambio de estilo, se puede evidenciar que con tiempo y trabajo Queiroz podrá hacer grandes cosas al frente de la Selección.





