El Sevilla sufrió para pasar la primera ronda de la Copa del Rey ante un rival de Segunda RFEF como el Córdoba pero que compitió de manera soberbia durante los 120 minutos que se disputaron en El Arcángel con prórroga añadida.
Un gol de Lucas Ocampos ya en la segunda mitad del tiempo extra terminó para desatascar una eliminatoria que se estaba tiñendo de rojo pero que el portero Felipe había mantenido igualada gracias a sus paradas cuando la calidad técnica y física de los de Nervión, ya con muchos tituares en el campo, empezó a imponerse.
El tanto confirmó el pase pero también la tendencia al alza de un Ocampos que se ha convertido en la luz ofensiva del Sevilla en las últimas semanas. Mucho se había escrito de la ansiedad por recuperar el olfato goleador que venía arrastrando el argentino desde el curso pasado, cuando acabó el curso con 8 tantos pero 5 de ellos de penalti y con una pena máxima decisiva marrada ante el Barcelona en las semifinales.
Como explicó en una entrevista a GOAL hace semanas, el jugador nacido en Quilmes quería quitarse esa presión y no pensar en una cifra de goles concreta ni en superar los números de su espectacular primer curso en el Sánchez-Pizjuán cuando anotó 17 tantos.
Van Nistelrooy ya apuntó que los goles son como el ketchup, hay veces que no sale y otras que sale todo de golpe y eso es lo que le ha ocurrido a Ocampos. Desde que marcó ante Osasuna el pasado 30 de octubre e hizo su primer gol del curso, ha participado en goles en 6 de los últimos 7 encuentros.
En LaLiga marcó ante Osasuna y Alavés y asistió a Acuña en el 0-1 al Betis en el derbi. En la Champions League marcó frente al Lille y asistió ante el Wolfsburgo y en la Copa del Rey marcó el referido tanto de la victoria ante el Córdoba. Sólo falló a la cita ante el gol en el partido ante el Real Madrid, aunque fue sin duda el atacante más incisivo del Sevilla y estrelló un balón en la madera que pudo haber sido uno de los mejores tantos del campeonato.
Superada la ansiedad por volver a reencontrarse con el gol y las molestias físicas que le habían venido mermando en los últimos meses, el Sevilla vuelve a disfrutar de la mejor versión de Ocampos y a ella se agarra un Lopetegui que ahora mismo tiene en la enfermería a hombres clave en el ataque como En Nesyri, Suso o Lamela.
