"Claro que podemos ganar al Barcelona sin Benzema", aseguró Carlo Ancelotti en una rueda de prensa en la que afirmó tener clara su idea de cara a sustituir al francés pero sin revelarla. Aquí nos disponemos a tratar de meternos en la cabeza del italiano para resolver el rompecabezas que sipone no poder contar con su mejor jugador para El Clásico.
Mantener el 4-3-3 y una referencia clara
La opción más probable es la de mantener el sistema y optar por un jugador que haga de referencia. En esta alternativa entran tres posibilidades: Luka Jovic, el cual fue utilizado cuando Benzema tuvo su primera lesión allá por noviembre; Gareth Bale, titular en Villarreal hace mes y medio pero que apenas ha jugado en todo el año y cuyo nombre es silbado cada vez que se le nombra en el Bernabéu; y Mariano Díaz, futbolista con el que apenas ha contado Ancelotti durante la temporada pero con el que parece haber ensayado en los entrenamientos previos al partido.
Dentro de esta opción, todas ellas son muy distintas. Jovic, pese a la diferencia de calidad con Benzema, es el jugador que más se le asemeja. Es capaz de girarse y ofrecer segunda jugada y también rematar de primeras con velocidad. Bale es sin duda el más rápido de los tres, el que mejor golpeo tiene y el que menos necesita ser la referencia, puede moverse por todo el ataque y despistar a la zaga rival. Y Mariano es el nueve más puro, el que más presión a la defensa rival puede ejercer y el que menos balón y protagonismo necesita.
4-3-1-2 con falso nueve
Una nueva alternativa sería utilizar un sistema muy similar pero apostar por un falso nueve para poder ayudar a la creación de juego como solo Benzema sabe hacer y nutrir de balones a los que jueguen por las bandas. En este sistema, Isco sería la opción más probable con Hazard o Asensio como alternativas, siendo fijo Vinicius por la izquierda y el propio Asensio, Rodrygo, Lucas o Bale como opciones por la derecha.
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4-4-2 con cuatro centrocampistas puros
La otra opción es apostar por Fede Valverde, Ceballos o Camavinga junto a Modric, Kroos y Casemiro y variar por completo el sistema. Apostar por el uruguayo sería lo más lógico debido a su potencia física y su velocidad, pues pese a ser un centrocampista con mucho despliegue y trabajo, Valverde sabe leer muy bien los espacios y tiene mucha llegada. Situar al francés o al andaluz de inicio, en cambio, sería muy distinto, pues llevaría a apostar por intentar quitarle la posesión al Barcelona y liberar más a Luka Modric, el cual podría centrarse más en jugar en zona de tres cuartos y no tener que ayudar tanto en la salida de balón y en la recuperación de balón. Quizás esta última opción con Camavinga o Ceballos junto a los tres mediocentros habituales sea la menos probable.





