El portugués José Mourinho define con claridad la lista de sus jugadores intocables, y no hace falta una larga búsqueda para descubrir sus identidades, pues basta con observar el once titular del Real Madrid desde el comienzo de la temporada.
Mbappé, Vinicius, Bellingham, Valverde y Courtois son, hasta ahora, los cinco únicos jugadores que han disputado como titulares los seis partidos oficiales con el técnico portugués, convirtiéndose así en los pilares fundamentales sobre los que Mourinho construye el nuevo proyecto del Real Madrid.
Cinco nombres y cinco roles diferentes, pero el denominador común entre ellos es la confianza absoluta del técnico portugués, que dio prioridad a este quinteto desde el inicio de la temporada, en un momento en el que los rasgos de su equipo comenzaban a tomar forma con mayor claridad.
Sinceramente, estos cinco jugadores siempre han ocupado un lugar especial en el once del Real Madrid, y pocas veces alguno de ellos comenzaba un partido importante desde el banquillo. Pero la situación en la temporada pasada, y prácticamente en la misma fase, era algo diferente.
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Jude Bellingham todavía se recuperaba de una lesión en el hombro, mientras que Vinicius Junior alternaba entre la titularidad y el banquillo, según informó el diario "Marca" español.
Con Mourinho, en cambio, las cosas transcurrieron con mayor fluidez, sin recaídas ni grandes sorpresas, y el resultado fueron cinco victorias en seis partidos, con una clara dependencia del quinteto que se ha convertido en la columna vertebral del equipo.
Mourinho no se limitó a darles su confianza, sino que reubicó a algunos de ellos de la manera que considera que sirve mejor al equipo, algo que quedó claramente reflejado en los nuevos roles que obtuvieron varios de estos jugadores.
Mbappé: la máquina de goles
Kylian Mbappé encabeza este quinteto en cuanto a rendimiento y números, después de haber comenzado la temporada con una faceta ofensiva asombrosa, marcando siete goles en apenas seis partidos.
Este promedio goleador excepcional le abre la puerta al francés para lograr cifras enormes con la camiseta del Real Madrid, ya que, si mantiene su nivel actual, podría alcanzar la barrera de los 100 goles con el club en apenas dos temporadas, y solo le separan de esa cifra siete goles más.
Y no cabe duda de que Cristiano Ronaldo, que representa un referente imposible de ignorar para Mbappé, está presente en los cálculos del delantero francés. El astro portugués logró alcanzar esa cifra durante su tercera temporada con el Real Madrid, mientras que parece que Mbappé ha marcado el 2 de noviembre en su calendario como la fecha en la que aspira a igualar el récord goleador de su ídolo.
Y a la vista de su inicio actual, parece que Mbappé vive uno de sus mejores momentos desde su llegada a la capital española, lo que explica su lugar especial en los cálculos de Mourinho.
Vinicius: a la espera de la explosión
Por otro lado, su compañero en la línea de ataque, Vinicius Junior, todavía espera recuperar su mejor nivel.
El brasileño ha marcado un solo gol en la Liga, además de tres asistencias, y hasta ahora no ha mostrado la claridad ofensiva habitual en él, pues el último toque y la precisión de cara a la portería siguen lejos del nivel que la afición del Real Madrid está acostumbrada a ver en él.
Pero hay otra faceta en el rendimiento de Vinicius que ha empezado a llamar la atención, y que quizá represente para Mourinho una importancia no menor que los goles y las asistencias.
En el partido ante el Inter de Milán, el brasileño mostró un gran compromiso defensivo y logró recuperar el balón nueve veces, una cifra que ningún delantero del Real Madrid había alcanzado en más de una década. Y es precisamente aquí donde se ve la influencia de Mourinho, que quiere que Vinicius sea más completo y que su aportación no se limite a generar peligro ofensivo.
Y el técnico portugués ya ha advertido de que Vinicius volverá con fuerza, y quizá este compromiso táctico y el trabajo colectivo sean el camino que el jugador necesita para recuperar su mejor versión.
Bellingham: el regreso al lugar correcto
En cuanto a Jude Bellingham, ha demostrado de nuevo que es un jugador del que no se puede prescindir, después de convertirse en uno de los elementos más destacados del Real Madrid desde su regreso a la actividad. El astro inglés fue uno de los jugadores más destacados en el periodo reciente, tras marcar siete goles en el Mundial, confirmando una vez más su capacidad para marcar la diferencia cuando se mueve en las zonas ofensivas, especialmente por detrás del delantero.
Y ese es precisamente el rol al que lo devolvió Mourinho. Era evidente que el técnico portugués no quería que Bellingham jugara en la posición de doble lateral izquierdo, un rol que lo desgastó y lo alejó de las zonas en las que puede representar el mayor peligro, encabezadas por el área y sus alrededores.
Por eso Mourinho lo devolvió al lugar que le concede la mayor libertad para avanzar y moverse entre líneas, lo que ha empezado a reflejarse en sus números y su rendimiento. Durante los seis primeros partidos, Bellingham marcó tres goles y dio dos asistencias, ofreciendo destellos de su magnífico nivel, el que mostró durante la temporada 2023-2024, cuando se convirtió en una de las principales estrellas del Real Madrid.
Valverde: la fuerza que Mourinho necesita
Federico Valverde parece más feliz de nuevo, después de que desapareciera por completo el rastro del periodo en el que se vio obligado a jugar en la posición de lateral, un capítulo temporal de su carrera cuya continuidad Mourinho no contempló.
Además, el uruguayo ya no aparece en la banda, pues se ha convertido en una parte fundamental de la dupla del doble pivote, un rol que aporta al equipo mucha fuerza física y capacidad de resistencia.
Valverde no es necesariamente el jugador con mayor talento en el aspecto técnico en el centro del campo, pero Mourinho no le pide desempeñar ese rol, porque la responsabilidad de la creación de juego y las habilidades técnicas recae en mayor medida sobre sus dos compañeros, Tchouaméni y Bernardo Silva.
La tarea de Valverde, en cambio, consiste en aportar fuerza física, presión, carrera constante y la capacidad de cubrir espacios, además de la personalidad de liderazgo que el equipo necesita en el centro del campo. Por eso su presencia se ha vuelto fundamental en los cálculos de Mourinho, incluso cuando cambian el resto de los nombres a su alrededor.
Courtois: el guardameta acostumbrado a salvar al Real Madrid
Y no se completa el relato del quinteto de Mourinho sin Thibaut Courtois, que ha continuado desempeñando su papel habitual entre los tres palos, y ha aparecido en numerosas ocasiones como una de las razones más importantes de la permanencia del Real Madrid en los partidos.
El brillo del guardameta belga puede parecer algo habitual para la afición del Real Madrid, pero sigue siendo decisivo cada vez que aparece. Courtois brilló de forma llamativa ante el Inter de Milán, y luego volvió a primer plano con paradas importantes que salvaron a su equipo durante los periodos de presión frente al Rayo Vallecano.
Y a pesar de ello, mantener la portería a cero sigue representando un problema para el Real Madrid, un problema cuya responsabilidad no puede achacarse al guardameta en solitario, porque la organización defensiva es una responsabilidad colectiva.
El equipo solo ha mantenido la portería a cero en una ocasión, y fue ante el Málaga, lo que revela que el verdadero desafío va más allá de Courtois y alcanza a todo el sistema defensivo.
El guardameta cumple con su papel, pero proteger la portería del Real Madrid necesita el esfuerzo de todos los jugadores, algo que Mourinho conoce muy bien.
5 jugadores: el proyecto de Mourinho empieza aquí
Al final, el panorama parece claro ante José Mourinho. Cinco jugadores que se han convertido en la columna vertebral del nuevo Real Madrid: Mbappé, Vinicius, Bellingham, Valverde y Courtois.
Cada uno de ellos tiene un rol diferente, y cada uno tiene una función determinada dentro del sistema del técnico portugués, pero el vínculo entre ellos es la confianza que Mourinho les otorgó desde el principio.
La temporada todavía es larga, y es seguro que llegarán los cambios, y aparecerá la necesidad de rotar y dar descanso a algunos elementos con la sucesión de los partidos, pero el técnico parece haber definido ya la identidad de sus jugadores titulares.
Y a la vista del inicio y de los resultados que ha logrado el Real Madrid, parece que Mourinho sabe muy bien cómo aprovechar su confianza en este quinteto, y cómo construir a su alrededor un equipo que posee una mezcla de fuerza, experiencia, velocidad y capacidad de marcar la diferencia.
Solo cinco jugadores han comenzado todos los seis partidos, pero su influencia va más allá de la mera presencia en el once, porque representan, hasta ahora, los primeros rasgos del Real Madrid al que Mourinho quiere liderar hacia la lucha por los títulos.



