El Barcelona vivió en Lisboa ante el Bayern de Múnich y en los cuartos de final de la UEFA Champions League la noche más negra de su historia reciente. Los culés dijeron adiós a su sueño de ganar la máxima competición continental y lo hicieron haciendo un ridículo sin precedentes.
Hay una imagen que explica de forma muy gráfica cómo fue el partido para el Barcelona. Luis Suárez, el delantero de referencia blaugrana, un ariete que ha marcado casi 200 tantos como culé y que prácticamente sólo pudo limitarse a sacar de centro.
De hecho, el charrúa, que eso sí marcó uno de los goles del Barça, tuvo que sacar hasta 9 veces de centro, una vez en el arranque del duelo y otras 8 veces tras cada gol del equipo alemán. Como consecuencia su mapa de calor reflejó su mayor punto de actividad justo en el punto del centro del campo y de 24 balones que tocó, 9 fueron para sacar del centro.



