El cuadro blaugrana empezó a poner condiciones en el duelo frente al Alavés, en la final de la Copa del Rey. Messi y Neymar fueron los encargados de culminar una gran jugada que terminó en el primer tanto de los dirgidos por Luis Enrique.
Iniesta (8) robó el balón, lo cedió a Umtiti (23), este para Rakitic (4) y luego llegó a los botines de Messi, quien lo pasó a Neymar para armar una jugada de pared que fue sellada con una definición exquisita al minuto 30 por parte del argentino, quien abrió el camino para los culés.
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