Mikel Merino ya no es solo un centrocampista; se ha convertido en un símbolo de los momentos decisivos de la selección española, y sus goles marcan cada logro de «La Roja». Cuando el partido parece escapar, él aparece para añadir un nuevo capítulo, como hizo en el Mundial 2026.
La selección española alcanzó las semifinales, confirmando que es una de las cuatro mejores del mundo, algo que solo ha logrado tres veces en su historia. La primera vez fue en 1950, cuando terminó cuarta en Brasil; la segunda, hace 16 años, cuando Andrés Iniesta dio el único título mundial a España con su gol en la final.
La clasificación a semifinales se repitió con un gol en el 118’, justo antes del final de la prórroga, tal como relató el diario «Marca».
Al igual que en el partido anterior, el héroe fue Mikel Merino, especialista en decidir cuando la presión es máxima. Si ante Portugal definió con un toque técnico y un disparo preciso que engañó a Diogo Costa, frente a Bélgica mostró su instinto de delantero dentro del área.
El tanto llegó tras un rebote del portero belga Sini Lamens ante un disparo de Pau Cubarsi, que Merino aprovechó con rapidez para enviar el balón a la red y dar el pase a semifinales.
Con este tanto, Merino se afianza como el segundo máximo goleador de la era de Luis de la Fuente, con 12 dianas con la Roja.
Su palmarés no solo crece en cantidad, sino en peso específico: goles decisivos en momentos clave. Su tanto en Los Ángeles puede ser el más valioso, por encima del famoso gol en Stuttgart que evitó la prórroga en la Euro 2024.
A esa lista se suman el tanto ante Portugal en Dallas y el de cuartos de la Liga de Naciones en Róterdam, que salvó a España de la derrota en el último minuto.
Además, su tanto prolongó la racha histórica de España, que ya suma 36 partidos sin perder en todas las competiciones. y a 37 si solo se cuentan los oficiales, confirmando la época dorada de la selección bajo Luis de la Fuente.

