Julián Álvarez, delantero del Atlético de Madrid, sigue siendo el nombre más destacado del mercado de fichajes de verano debido a las dudas sobre su futuro con los rojiblancos.
Durante el Mundial con Argentina, el jugador expresó su deseo de marcharse, coincidiendo con el interés del Barcelona. El Atlético se niega a cederlo a Barça o Real Madrid, lo que ha llevado al Arsenal a negociar para devolverlo a la Premier League, donde brilló con el Manchester City entre 2022 y 2024.
Según el diario español «Sport», el jugador ha descartado regresar a la Premier League y no considera ninguna oferta de ese campeonato.
Esta postura no apunta solo al Arsenal o al Liverpool, clubes con los que se le ha relacionado, sino que obedece a un deseo personal de no regresar a Inglaterra.
Los intentos de Andrea Berta, director deportivo del Arsenal, y del entrenador Mikel Arteta por acercarse al delantero, sobre todo tras la intención del Atlético de Madrid de promocionarlo en Inglaterra si lo vende, la respuesta de Álvarez fue tajante: Inglaterra queda descartada por ahora.
Su postura se interpreta como una estrategia para reducir opciones y mantener viva la posibilidad de fichar por el Barcelona. Al descartar a la Premier League, con su gran poder económico, envía un mensaje claro a Atlético y Barcelona: prefiere evitar una subasta y elegir su futuro.
Sabe que la aparición de equipos ingleses reforzaría la posición del Atlético y subiría su precio. Así, evita que el director ejecutivo del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, use esas ofertas como moneda de cambio para imponer condiciones económicas inasumibles al Barcelona.
El Barcelona, que no oculta su interés, mantiene la oferta sobre la mesa, aunque con plazo y valor limitados, según advirtió el presidente Juan Laporta. Laporta admitió que el jugador gusta a la dirección deportiva y al técnico, y prometió seguir trabajando para cerrar el fichaje.
Laporta admitió que ya habló con la directiva del Atlético y que las negociaciones clave serán con Gil Marín. La relación entre los presidentes puede facilitar el acuerdo, aunque Laporta insiste en que el Barça no aceptará imposiciones.
Laporta lanza un mensaje implícito a Álvarez: el Barça insiste, pero necesita que el jugador presione a su club para sentarse a negociar, recordando que el deseo de vestir la camiseta blaugrana se cumple con esfuerzo y voluntad.
