El partido entre el FC Twente y el Ajax se vio empañado este domingo por la tarde por cánticos contra el árbitro Joey Kooij. El colegiado fue blanco de la ira de la afición en el minuto 78, después de que una sorprendente intervención del VAR frustrara una gran ocasión del FC Twente para empatar.
La jugada comenzó cuando Sofyan Amrabat, que había entrado como suplente en el Ajax, perdió el balón ante Ramiz Zerrouki dentro de su propia área. El centrocampista del FC Twente parecía tener entonces una ocasión inmejorable para marcar el 2-2.
Sin embargo, justo en ese momento Kooij decidió detener el juego. El VAR Dennis Higler llamó al árbitro al monitor para revisar una acción ocurrida aproximadamente medio minuto antes.
Se trataba de una mano de Wout Weghorst en un saque de esquina del Ajax. El delantero había tocado el balón con la mano, pero antes de esa acción había recibido una falta de Dies Janse.
El defensa del FC Twente había empujado a Weghorst y lo había dejado en una situación comprometida. Kooij vio las imágenes de la jugada y se tomó su tiempo para decidir.
Finalmente, el árbitro decidió no señalar penalti. La frustración del FC Twente fue total, ya que el silbato había interrumpido la prometedora jugada de Zerrouki.
La decisión desató la ira en las gradas de De Grolsch Veste. Los aficionados del FC Twente descargaron su frustración contra Kooij. «Joey es un hijo de puta», se oyó con fuerza desde las gradas.
Después, el Twente acabó sumando un punto ante el Ajax gracias a un discutible penalti de Wout Weghorst. También al término del partido, numerosos aficionados del Twente insultaron a Kooij llamándolo «hijo de puta». El árbitro recibió además una sonora pitada al abandonar el campo.





