Las polémicas acusaciones de Nabil Kouki no pasaron desapercibidas: el técnico tunecino quedó fuera de los planes del Club Sportif Sfaxien tras una nueva derrota que encendió la ira en el seno del equipo y unas declaraciones contundentes en las que disparó contra entrenadores, directores deportivos y periodistas.
La directiva del Sfaxien decidió despedir a Kouki después de la derrota ante el Stade Sportif Sfaxien de Sakiet Ezzit por un gol a cero, en el marco de la quinta jornada de la liga tunecina, según informó el diario tunecino "Assabah".
Estaba previsto que el equipo realizara su entrenamiento la mañana del domingo, pero la sesión fue cancelada después de que la directiva comunicara al entrenador la decisión de su despido, en medio de la creencia de que sus declaraciones tras el partido contribuyeron a acelerar su salida.
Kouki hizo estallar la polémica durante la conferencia de prensa, al acusar a ciertas partes de pagar dinero para lanzar campañas mediáticas en su contra y difundir noticias que calificó de falsas sobre el bajón de resultados del equipo, con el objetivo de presionarlo para que se marchara o de empujar a la directiva a destituirlo.
Y declaró: "Hay quien paga dinero para atacarme y difundir noticias falsas sobre la crisis de resultados. El entrenador paga dinero, el director deportivo paga dinero, y los periodistas que aparecen en los programas deportivos cobran dinero para difundir noticias y satisfacer sus intereses mezquinos".
Kouki aseguró que conoce lo que ocurre detrás de las cámaras y consideró que lo que está sucediendo ha superado los límites aceptables, y que es objeto de campañas mediáticas desde hace tiempo. Sus declaraciones provocaron amplias reacciones en los círculos deportivos tunecinos, con peticiones de que rinda cuentas por las acusaciones que lanzó, mientras que informes locales hablaron de la posibilidad de que sea citado para tomarle declaración al respecto.



