Desde hace años, Inglaterra busca combinar resultados con un juego atractivo. Gareth Southgate devolvió a la selección a la élite y la llevó lejos en grandes torneos, pero la llegada de Thomas Tuchel trajo ideas nuevas sobre cómo ganar.
La victoria 4-2 ante Croacia en el debut del Mundial 2026 mostró este giro. El equipo mostró más atrevimiento, verticalidad y disposición a arriesgar que en la era Southgate.
Aunque el éxito se mide en títulos, la «BBC» destaca que ya se notan diferencias claras en filosofía, selección de jugadores y estrategia para los partidos clave.









