En febrero, Estados Unidos y el Estado sionista lanzaron un ataque con misiles conjunto contra Irán, que provocó la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Estos acontecimientos han suscitado dudas sobre la participación de Irán en el Mundial, especialmente tras las declaraciones del ministro de Deportes iraní, quien señaló que su país «no tiene la posibilidad de participar».
Asimismo, el presidente estadounidense, Donald Trump, instó a Irán a retirarse «por su propia seguridad». Escribió en la plataforma «Truth Social»: «La selección de Irán es bienvenida en el Mundial, pero no creo que sea apropiado que participe, por su propia seguridad».
Irán respondió con indignación a estas declaraciones, afirmando que «no se le puede excluir» y sugiriendo que, en su lugar, se retiraran los Estados Unidos.
Sin embargo, posteriormente el Ministerio de Deportes iraní emitió un comunicado contundente que suscitó dudas, en el que anunció una decisión oficial que prohíbe viajar a todos los equipos y delegaciones deportivas nacionales a los países que Teherán califica de «hostiles», hasta nuevo aviso.