El último partido que jugó Antonin Kinsky con el Tottenham fue en octubre pasado, cuando los Spurs cayeron por 0-2 ante el Newcastle en la Copa de la Liga. Casi seis meses después, el portero checo volvió a la portería por sorpresa en el partido de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid. Sin embargo, las cosas no salieron muy bien: Marcos Llorente, Antoine Griezmann y Julián Álvarez dejaron aturdido a Kinsky, con un 3-0 para el equipo de Simeone tras apenas un cuarto de hora y, dos minutos después del tercer gol, el portero del Tottenham fue sustituido entre lágrimas. En su lugar entró Guglielmo Vicario, que no se había perdido un partido desde aquel 29 de octubre en la Copa de la Liga.
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