El aplazamiento frena el impulso comercial de la MLS, que había programado partidos estrella entre las semifinales y la final del Mundial para atraer la atención mundial hacia Norteamérica. El encuentro era muy esperado, pues habría supuesto el 23.º duelo entre Lewandowski y su excompañero en el Bayern, Thomas Müller.
Además, el aplazamiento frustró el encuentro familiar entre Gregg Berhalter, técnico del Fire, y su hijo Sebastián, centrocampista de los Whitecaps y All-Star de la MLS.