"Será complicado, pero seguiremos insistiendo porque creemos en lo que hacemos".. este es el mensaje que transmite el entorno del jugador Julián Álvarez, cada vez que se le pregunta sobre la posibilidad de abandonar el Atlético de Madrid y unirse al Barcelona.
El deseo de Julián Álvarez sigue vigente, pero con el paso de los días, la operación se ha vuelto más complicada, y quienes rodean al delantero argentino son plenamente conscientes de que el tiempo ha empezado a jugar en su contra.
Julián Álvarez tenía previsto someterse ayer lunes a las pruebas médicas habituales antes del inicio de los entrenamientos con el Atlético, pero el jugador pasó directamente por el reconocimiento médico, junto a Álex Baena y Marcos Llorente, en una clínica de la capital madrileña que utiliza el Atleti, y después abandonó las instalaciones.
El siguiente paso para Álvarez será incorporarse a los entrenamientos con total normalidad, y aquí aparece el nombre de Miguel Ángel Gil Marín, el máximo responsable ejecutivo del Atlético de Madrid.
Según el diario "Sport", Gil Marín sabe desde hace días del deseo del jugador, después de que le llegara por diferentes canales, y sin embargo, hasta ahora no ha visto la necesidad de mantener una nueva conversación, porque considera que la postura del club es suficientemente clara.
Pero el entorno de Julián Álvarez piensa de una manera distinta, pues considera que es importante que el delantero pueda explicar su postura personalmente, y que se le escuche antes de tomar una decisión definitiva.
También considera que retener durante toda una temporada a un jugador que ha expresado su deseo de cambiar de aires podría acabar generando una situación incómoda para todas las partes.
Además de esto, el entorno del jugador argentino recuerda una conversación que tuvo lugar hace un tiempo con Gil Marín, durante la cual Julián entendió, según las mismas fuentes, que dispondría de facilidades para abandonar el Atlético si algún día manifestaba su deseo de hacerlo.. y ahora considera que ese momento ha llegado, y espera poder hablar directamente con el directivo.







