El Paris Saint-Germain inicia su nueva temporada enfrentándose al Aston Villa, la tarde del miércoles en Austria, en busca de un nuevo título que añadir a sus vitrinas, mientras que Luis Enrique afronta el partido con una ambición personal no menos importante, ya que el técnico español pretende prolongar su llamativo historial en los partidos de final y reforzar sus cifras excepcionales.
Enrique ha demostrado que, cada vez que se acerca a un título, suele encontrar el camino hacia el podio, lo que lo sitúa ante una nueva oportunidad cuando se mida al Aston Villa en la Supercopa de Europa, en un encuentro que representa el arranque oficial de la temporada para el bicampeón de Europa.
El técnico español, de 56 años, cuenta con un historial muy destacado en las finales desde el inicio de su trayectoria con los equipos profesionales, desde que dirigiera anteriormente al filial del Barcelona.
A lo largo de su recorrido con la Roma, el Celta de Vigo, el Barcelona, la selección de España y el Paris Saint-Germain, Enrique ha disputado 19 finales, de las que ha logrado ganar 16.


