La primera parte estuvo marcada por el miedo, pero en la segunda, la Samp, impulsada por un Pierini en estado de gracia, derrotó al Avellino, que venía en racha. Brunori se inventó un gol, Biasci entró en el campo y marcó.
Una primera parte tensa y dominada por el miedo; en la segunda, la Samp se desata y se pone 2-0. En los últimos minutos, Biasci recorta distancias, pero los blucerchiati se llevan tres puntos de oro.