La clase y la carrera de Platini: durante tres años, el más grande de todos, en Europa y en el campeonato más bello y difícil del mundo, la Serie A de los años 80.
Dotado de una clase excepcional, tenía un carisma único, capaz de inspirar a sus compañeros de equipo e influir en el juego: Johan Cruyff fue el intérprete perfecto del fútbol total.