Ángel Di María mostró su desesperación en la semifinal de vuelta entre Paris Saint Germain y Manchester City y se fue expulsado por un innecesario pisotón al futbolista Fernandinho para dejar al conjunto parisino con 10 hombres.
Cuando el partido entraba en su recta final, el Ángel perdió el balón y fuera del área le propinó el pisotón a Fernandinho que lo dejó con un profundo dolor y lo derribó en el suelo.