Pablo Sarabia se marcha del Sevilla FC tras anunciarse su fichaje por el PSG, con el que firma por cinco temporadas tras abonar unos 20 millones de euros al club de Nervión. Antes de emprender esta nueva aventura, el jugador quiso despedirse de la que ha sido su afición los últimos tres años en una rueda de prensa.
"Desde mi primer día he sentido un cariño muy especial. Hemos vivido momentos muy buenos, muy bonitos, y algunos no tan buenos e incluso duros. Todos me han servido para crecer. No hubiera sido posible sin las personas que forman parte esta familia llamada Sevilla FC. Monchi fue la persona que confió en mí para poder estar en el club más grande de Sevilla. Estos últimos meses han sido muy complicados y difíciles para mí. Tanto en lo personal como en lo profesional, con continuas informaciones vertidas sobre mi situación que en su inmensa mayoría no eran ciertas. Mi único objetivo durante toda la temporada ha sido estar centrado en cumplir los objetivos con el equipo. Gracias de todo corazón por cómo me habéis tratado. Me habéis hecho sentir muy especial en el campo y en la ciudad. Me llevo grandes amigos de aquí. Siempre estaré agradecido al Sevilla y a todas las personas que lo componen. Aquí hay un sevillista para siempre", comentó el jugador.
"Llegué con muchísima ilusión. Esta entidad me daba una oportunidad fantástica para poder crecer y desde el primer momento lo he dado todo. La valoración es buena. Ha habido momentos en los que nos hemos llevado decepciones, pero la guardo como una etapa muy bonita. Si me tengo que quedar con algún momento me quedo con el día de Old Trafford. Solo se oía a nuestra gente, a nuestra afición. El Pablo que llegó no es el Pablo de a día de hoy. En el aspecto personal ha crecido mucho porque obviamente te pasan circunstancias que te hacen crecer", añadió sobre los momentos vividos.
En su despedida lo acompañaron también el director deportivo sevillista, Monchi, y el presidente, José Castro, que tuvieron palabras muy cariñosas para el futbolista. "Las sensaciones hoy son agridulces. Agrias por no poder continuar con Pablo en la plantilla pero al mismo tiempo dulces porque de nuevo el Sevilla despide a un jugador con el presidente y el director deportivo al lado por expresa petición del futbolista. Si multiplicamos por lo que sale Sarabia y por lo que lo compramos... Yo decía hasta ahora que la operación perfecta era la de Dani Alves y no sé si la de Pablo le echa la pata, ¿eh?", aseguró Monchi.
Por su parte, Castro explicó las condiciones de su salida y le agradeció su profesionalidad: "Hay momentos en los que el club pide la cláusula, momentos en los que hay clubes que no quieren pagarla y momentos en los que la entidad tiene que estudiar y negociar para hacer que la cláusula pueda ser más alta. Este es uno de esos casos. Pablo ha aportado todo lo posible para que para el club sea una cantidad mayor. Estamos totalmente satisfechos de la operación. El Sevilla siempre será su casa".




