La Selección Mexicana inició con intensidad, en los primeros 20 minutos consiguieron controlar el partido y generar algunas ocasiones pero sin la profundidad necesaria. A pesar de que cedieron el balón a Brasil, Ochoa y la defensa mexicana han evitado el gol en contra.
Osorio ordenó un movimiento poco habitual en este equipo: un cambio de extremos entre Vela y Lozano. Una sorpresa para Brasil cuando más apretaba. Rotaciones en marcha para aprovechar ante la espalda de los laterales brasileños, poner en aprietos a Fagner con la velocidad el Chucky.
Chicharito apuntaba a abandonar el encuentro en el desccanso a cambio de Oribe Peralta o Raúl Jiménez, quienes calientan desde la recta final del primer tiempo. Sin embargo, el técnico prefirió mantener intacto el ataque y modificar en la defensiva: salió Márquez e ingresó Layún.

