La delegación de la Selección Argentina tuvo una polémica llegada a Calama, lugar donde enfrentará a Chile por la fecha 15 de las Eliminatorias sudamericanas. Su arquero, Dibu Martínez, exteriorizó su molestia por el tiempo que les tomó superar los trámites de ingreso a la espera de revisar sus antecedentes por parte de la autoridad sanitaria. De hecho, el meta del Aston Villa publicó un emoji en señal de asco, lo que provocó la reacción no solo de los hinchas sino que también de las autoridades de Gobierno.
En ese sentido, Manuel Herrera, seremi de Salud de Antofagasta, entregó su versión de lo ocurrido en las cerca de dos horas que permanecieron en el terminal aéreo.
“Estuve todo el rato ahí. Nosotros preparamos con ocho grupos de testeadores. El grupo de avanzada tenía claro que tenían que bajar con sus papeles en manos. Accedimos a que los esperaran dos buses. Ellos bajaron en masa y armaron un desorden. Los tuvimos que mandar de vuelta al ingreso para ordenarlos. No traían los papeles, ni siquiera el C-19, y querían que los testearan sin que se les revisaran”, señaló en diálogo con La Tercera.
Además, reveló que la Albiceleste no tuvo la intención de apoyar el procedimiento que se exige para cualquier extranjero que aterriza en el país.
“Llegaban en grupos de ocho. Entonces, había que mandarlos de vuelta para que ingresaran de a uno. También fueron prepotentes. Reaccionaron de mala forma ante los funcionarios. Nunca me había tocado ver a una delegación tan desordenada. Ni siquiera respetaron los acuerdos que se habían suscrito con la avanzada”, expresó.
A su vez, agregó que “decían que tenían un CD con todos los papeles y eso no era lo que habíamos acordado. Después, desapareció el grupo de avanzada. Querían hacer todo al gusto de ellos y, lamentablemente para ellos, acá no se puede”.
Esto se intensificó cuando el personal del SAG debió revisar el equipaje, situación que también ironizó el golero del campeón de América.
“Los perros son los del SAG, para detectar productos agrícolas. El SAG les indicó, y tampoco lo hicieron, que bajaran con su equipaje de mano y se devolvían al bus. Bajaron a mano pelada. No querían que les revisaran papeles ni nada (...) Después, salieron. No habían sacado los C-19. No hicieron nada. Los tuvimos que ayudar a hacerlo. Después de ordenarlo y los empezamos a testear, el SAG determinó poner todo el equipaje de mano en una línea y pasó el perro", cerró.

