Lo que los fanáticos del Everton y la Selección Colombia estaban esperando, el anhelado regreso de James Rodríguez a un partido de la Premier con los Toffees, de los que estuvo ausente por más de un mes.
Tras unos primeros 45 minutos complicados y con poca movilidad por parte del colombiano, que lució confundido por momentos, Ancelotti ajustó el equipo y le dio libertad al 19, que salió a comerse la cancha, claro en los pases y entregado en la recuperación.
La recompensa llegó con un gol bien definido por el colombiano, aprovechando un milimétrico espacio entre el arquero rival y el palo para acomodar la pelota y romper el empate, poniendo a soñar a los Toffees.

