Gerard Piqué, accionista mayoritario del FC Andorra, ha sido sancionado con seis partidos y dos meses de suspensión por amenazar con violencia a un árbitro. Otros miembros del club también han recibido duras sanciones de la Comisión Disciplinaria de la RFEF.
La sanción llega tras el partido contra el Albacete (0-1) del 1 de mayo, que el club y Piqué consideran afectado por «decisiones arbitrales controvertidas».
Según el informe del árbitro Alonso de Ena Wolf, varios miembros del FC Andorra se enfrentaron al colegiado tras el partido.
Entre ellos estaba Piqué, a quien el colegiado acusó de «comentarios intimidatorios» y de mantener «una actitud agresiva y desafiante en el vestuario».
Según el informe, Piqué dijo: «En otro país le daríamos una paliza al árbitro, pero aquí en Andorra somos un país civilizado».
La sentencia confirma los hechos y concluye que Piqué participó directamente en los incidentes.
Como consecuencia, Piqué ha sido sancionado con seis partidos y dos meses de suspensión, misma pena impuesta al director deportivo, Jaume Nogués.
El presidente Ferran Vilaseca recibió cuatro meses de inhabilitación. Además, se ordenó el cierre temporal de los palcos VIP, medida que, según MARCA, refleja la gravedad de los hechos.
La Comisión Disciplinaria de la RFEF considera estos actos contrarios a la deportividad y la decencia.


