Goles de oro, músculos de cristal. En la semana del Balón de Oro, cabe preguntarse cuántos pudo haber ganado Gareth Bale de no haber existido Messi, Cristiano y las lesiones. Alguno, tal vez. El hombre de las finales, el de los partidos importantes, se ha perdido demasiados a lo largo de toda su carrera por no estar bien físicamente. De hecho, a sus 30 años, ya puede presumir de haber sido baja en más de 100 por culpa del mal que azotó su trayectoria como futbolista.
"¿Si Bale es feliz en Real Madrid? No está eufórico", dice su agente
El extremo de Gales se convirtió este jueves en la última mala noticia del Real Madrid, que en su vuelta a los entrenamientos tras la cena de Navidad de los jugadores veía cómo tres de sus futbolistas caían lesionados. Hazard, Marcelo y Bale. En ese orden. Pese a que los servicios médicos del club no informaron cuál era exactamente la lesión del galés, algo que está siendo habitual tras la petición de confidencialidad médico-paciente, varios medios confirmaron la lesión del ex Tottenham.
Bale, que sufre un edema en el bíceps femoral de su pierna izquierda, será baja al menos una semana, por lo que se perderá los encuentros ante el Espanyol, por LaLiga, y ante el Brujas, por la Champions League. Dos partidos que no marcarán la temporada de los blancos, pero sí que engrosarán la lista de partidos que el de Cardiff se perdió por lesión en toda su carrera.
Mientras le han respetado las lesiones, el crack británico se ha mostrado como un jugador de muchísimo nivel, repleto de goles y de asistencias. Nadie podría negar su estatus de jugador de finales: Champions League, Mundial de Clubes, Copa del Rey... Pero su talón de Aquiles es evidente: pasa tanto tiempo en la enfermería como en el campo. Según datos de Transfermarkt, Bale acumula ya la friolera de 83 compromisos de baja por lesión con el Real Madrid, al que llegó a mediados de 2013, y hasta 104 contando los que no pudo jugar con los Spurs (2009-13).
Transfermarkt
TransfermarktY no discrimina, pues ha sufrido todo tipo de lesiones musculares: sobrecargas, elongaciones, roturas de fibra, problemas de isquios, edema en el sóleo, pinchazo en el gemelo, distensión articular, esguince de rodilla, luxación, distensión y varias contracturas. La historia de Bale no admite ningún tipo de duda: es un futbolista descomunal, cuyo enemigo número uno son las lesiones. Goles de oro, músculos de cristal.




