El PSG necesitaba recuperar sensaciones y lo consiguió desde muy pronto, merced a la conversión de un penalti por parte de Mbappé a los 12 minutos de hacer comenzado el choque. Aun así, el Mónaco no llegó al Parque de los Príncipes a colgarse del larguero ni mucho menos. Desde un inicio, los del principado se motraron con ganas de hacer daño y con confianza en el exsevillista Ben Yeder como rematador de lo que le llegara. Pero los esfuerzos fueron vanos porque justo antes de llegar el descanso, Mbappé volvía a vacunar al meta Nübel tras un pase de Messi.
La segunda mitad fue más intrascendente, ya que los locales no necesitaban realizar grandes esfuerzos y los monegascos no pudieron incordiar como en los primeros 45 minutos.




