Boca volvió a definir por penales una serie por la Copa Libertadores después de varios años y Esteban Andrada demostró que, más allá de que sea una de las grandes figuras de los últimos años, todavía tiene una deuda pendiente. Al arquero le cuesta ser decisivo en instancias definitorias desde los 12 pasos, un problema que inició hace ya varios años.
LA EFECTIVIDAD DE ANDRADA EN LOS PENALES, EN DETALLE
Fue ni más ni menos que Mohamed Salah quien le convirtió su primer gol desde dicha instancia: fue en el Mundial Sub 20 de 2011, cuando la Selección argentina chocó con Egipto en octavos de final. Si bien se impuso por 2-1, con dos tantos de Lamela, la actual figura de Liverpool, que por aquel entonces jugaba para El-Mokawloon El-Arab, descontó durante el complemento.
Desde entonces, a Andrada le patearon 27 penales durante el tiempo regular, de los cuales 20 terminaron adentro del arco. De los restantes siete, atajó cuatro y los otros tres fueron desperdiciados. Además, afrontó siete definiciones desde los 12 pasos a lo largo de su carrera, de las cuales ganó cinco y perdió dos: le patearon 42 veces, de las cuales paró cinco y 31 terminaron en gol.
En Boca, el arquero participó en tres series de penales y todas terminaron en victorias, pero sólo contuvo un remate de los 17 que le ejecutaron -los seis restantes se fueron desviados-, mientras que durante los 90 minutos enfrentó cinco tiros y solo no le convirtieron una vez porque Marco Ruben estrelló su tiro en el palo.