Si Edmundo dice la verdad sobre aquella curiosa cláusula del carnaval en su contrato con la Fiorentina, y en realidad no hay motivos para pensar que mienta, Giovanni Trapattoni no debería haberse enfadado tanto entonces.
Quien incluye en el contrato de un delantero genial y alborotador nato como Edmundo Alves de Souza Neto una cláusula que le permite viajar a Río de Janeiro para el carnaval no puede sorprenderse después de que Edmundo se marche allí durante 16 días (!) en plena temporada.
Ocurrió en febrero de 1999. Edmundo atravesaba la etapa con menos escándalos y de mejor forma de su carrera (una cosa, por cierto, puede tener relación con la otra, pero no necesariamente). En la Fiorentina, en la Serie A italiana, que por entonces probablemente seguía siendo la liga más fuerte del mundo, aunque no por mucho tiempo, formaba junto a su compañero de ataque Gabriel Omar Batistuta y el organizador Rui Costa el tridente ofensivo más temido y más ofensivo de aquella temporada.

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