Eran tiempos duros para Zlatan Ibrahimovic. El 22 de junio del 2016, el delantero se había quedado afuera de la primera ronda de la Euro, tras caer 1 a 0 ante Bélgica. Luego del golpe duro, decidió renunciar a su país. Cuando miró hacia adelante, percibió que no tenía equipo, tras haber dejado el PSG. Sin Selección, sin club.
Pero los cracks siempre encuentran un lugar. Los buenos tienen espacio donde sea. El sueco fue recibido con los brazos abiertos. Y la rompió. Pero en abril de este año, en un partido ante Anderlecht, por la Europa League, sufrió una dura lesión en los ligamentos de la rodilla derecha.
Tras el batacazo de Suecia ante Italia, los rumores empiezan a jugar por encima del delantero, que se supone que volverá a jugar en diciembre de este año.
La situación podría ser un problema para México, que compartirá el Grupo F con Suecia, además de tener que luchar ante Alemania y Corea del Sur.
¿Lo más interesante? Que cuando le preguntaron a Zlatan, de 36 años, si iba a estar en el Mundial, se mostró más que abierto: "Ciertamente sería muy divertido estar en Rusia 2018".
