412 minutos. Fue lo que estuvo River sin convertir. Una eternidad para un equipo gigante acostumbrado a ser ofensivo. El desahogo, de todas maneras, fue especial. El Millonario generó un golazo con una enorme variante de recursos que terminó en un bombazo de Pratto.
El Oso lo gritó con locura: por ahora, le vale a River para avanzar a los cuartos de final de la Copa Libertadores.

