Fue una noche de emociones intensas en La Bombonera. Pero ninguna como la que tenía preparada Juan Román Riquelme para el final de su partido homenaje: cuando empezaba a llegar al final de su discurso hacia los hinchas en el que se dirigió particularmente a los invitados más importantes de la tarde, el ídolo Xeneize le dedicó unas palabras muy sentidas a Diego Armando Maradona, se sacó la camiseta que había utilizado durante el encuentro y se puso otra azul y oro con el 10, pero con el dorsal de Diego.
No fue un gesto más el de Román. Porque después de cultivar una cálida relación durante muchos años, los dos grandes ídolos pasaron más de una década distanciados (desde que DAM asumió la dirección técnica de la Selección argentina en 2009 y el entonces jugador Xeneize renunció a seguir jugando para el combinado nacional) y nunca llegaron a recomponer el vínculo antes de la partida de Maradona a fines de 2020.
Y también porque esa decisión de ponerse la camiseta de Diego cerró el círculo que se había abierto allá por 2001, cuando Pelusa tuvo su partido homenaje también en La Bombonera y jugó los minutos finales del partido y dio su recordado discurso de "la pelota no se mancha" con la 10 azul y oro de Riquelme.

