No quedan dudas que, para Franco Armani, la Copa Libertadores es el patio de su casa y en esta competencia colecciona una galería de atajadas que parecen imposibles para otro arquero. Las tuvo en Atlético Nacional de Medellín y desde hace un año y medio se las ofrece a River, que conquistó la edición 2018 en buena parte gracias a sus manos.
CapturaY en Brasil, ante Cruzeiro por los octavos de final, cubrió con su cuerpo el arco para evitar el gol de Pedro Rocha, que no pudo acomodarse para darle dirección al remate y que no fuera hacia donde se arrojó el 1 millonario, que se hizo gigante para bloquearlo.

